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Un día despertaremos y nos levantaremos…

Las emociones

Posted by gruponexus en junio 22, 2008

Emociones

En este mundo todavía hay quienes tienen que descubrir las emociones humanas. Cuando observamos las antiguas tierras del planeta y vemos las creaciones de otras épocas y lugares, se puede sentir las frecuencias y las vibraciones inherentes al lugar. Percibimos que ahí hay claves y podemos percibir que hay un mensaje, que hay algo encerrado ahí dentro que existió una vez y que de alguna u otra manera volverá a aflorar. Del mismo modo, los seres humanos tenemos algo escondido en nuestro interior que es muy valioso para la evolución de la vida, las emociones: necesitamos trabajar juntos para que todos nuestros «yoes» formen una totalidad y una riqueza de existencia multidimensional que trascienda nuestra realidad individual.

En este don de la emoción existe una gran riqueza; existe una increíble capacidad de trascender distintas realidades y de moverse a través de diferentes estados de conciencia y de experimentarlos. La emoción permite que ciertas energías se unan, se fusionen, y se reúnan en la conciencia de sí mismas. Sin las emociones, esta fusión sería imposible.

En esta época, nuestro mundo se transforma en un instrumento del nuevo afloramiento de las emociones, con el propósito de que todas las identidades estén comprendidas en una. Las distintas realidades se están uniendo y trabajando para descubrir lo que son capaces de hacer, de la misma manera que nosotros estamos descubriendo lo que podemos llegar a ser. No existe una idea preconcebida de lo que sucederá. Éste es un nuevo territorio. Las emociones son la clave de todo esto. Como seres humanos necesitamos las emociones para conectar con nuestro yo espiritual. Son esenciales para la comprensión de la espiritualidad porque la emoción genera sentimiento. El cuerpo mental y el físico están muy conectados, y lo mismo sucede con el cuerpo emocional y el espiritual. El cuerpo espiritual es, por supuesto, el que existe más allá de las limitaciones físicas. Las emociones son necesarias para comprender todo aquello que no es físico, y por esta razón han estado tan controladas en nuestro mundo Se nos deja muy poco espacio para lo emocional y , sobre todo,nos hacen sentir miedo permanentemente, alejándonos de nosotros mismos.

Muchos de nosotros no queremos traspasar estas barreras emocionales ni las limitaciones personales porque pensamos que será doloroso. Deseamos que desaparezcan. El dolor nos sensibiliza. Si no tenemos otra manera de sentir, a veces, para llamar la atención como humano terco, creamos dolor para demostrarnos a nosotros mismos nuestra gama de habilidades y darnos vida. De esta manera sentimos la riqueza de estar vivo. La mayoría de los humanos tenemos miedo de nuestras emociones y sentimientos; tenemos miedo de sentir. Confiemos en nuestros sentimientos, sean cuales sean. Confiemos en que nos conducirán a algo y que, a través de la forma en como nos sintamos, podemos llegar a la comprensión.

Cuando ya no tengamos miedo de sentir, dejemos de juzgar y nos permitamos sentir tal como sentimos, daremos un paso enorme porque seremos capaces de entrar en otras realidades a través del sentimiento. Algunos de nosotros tenemos miedo de sentir y de participar en la realidad, y más aún de entrar en otras realidades porque no confiamos en nuestros sentimientos. Si deseamos experimentar una aceleración hay que sumergirse en algo que haga aflorar los sentimientos. Hay que dejar de evitar la experiencia para sentir que la controlamos. Metámosnos en ello profundamente y luego miremos a ver si tenemos el control. Existe una frontera en nuestro sistema de creencias que establece que cuando surge algo emocional que nos provoca sentimientos de dolor o de rabia entonces es mejor rechazarlo. No es el momento de caminar sin ganas y de estar evitando las emociones.

La rabia es el ejemplo más gráfico. Queremos deshacernos de ella y hacerla desaparecer como si no sirviera para nada. Hay que enfatizar que tanto el miedo como la rabia tienen un propósito. Si nos permitiéramos expresar y experimentar nuestros miedos, que nos podrían ayudar a expresar la rabia, aprenderíamos muchas cosas. Aquellos de nosotros que experimentamos intensamente el miedo y la rabia, y que tememos a estos sentimientos, tenemos algo importante que aprender a través de estas emociones. Son técnicas que nos hacen romper nuestras fronteras personales de identidad y comportamiento. Sentimos rabia porque juzgamos lo que podemos y lo que no podemos hacer. Si no nos permitimos sentir, no podemos aprender.

Debemos de estar muy atentos y observar en todo momento hacia donde nos llevan nuestros sentimientos, sin frenarlos y, todavía menos, sin juzgarlos. Cuando nos creamos un temor estamos levantando un muro que nos impide experimentar. Nuestro miedo activa la experiencia en nuestra esfera de desarrollo porque todo pensamiento adquiere forma basándose en la influencia emocional que hay detrás de él. Por eso, a veces, lo mejor que se puede hacer es decir, sencillamente: «Qué diablos, entraré ahí. Me rindo». Luego ocupémosnos del hecho de estar ahí. Pero hay algo muy importante a tener en cuenta, si al entrar en el centro del sentimiento pretendemos mantener siempre el control, no estamos permitiendo la amplitud de movimiento que es necesaria cuando se trata de emociones que destruyen las fronteras y los sistemas de creencias.

Tan pronto como aceptamos, reconocemos y estamos dispuestos a dejar ir algo, esto se mueve. Mientras sigamos describiendo algo como difícil, lo estamos haciendo difícil. Nada ni nadie más es responsable. Nos estamos resistiendo. Estamos sintiendo que no sabemos qué está pasando y nos gustaría controlarlo. El control es algo muy conveniente y muy cómodo pero debe ser aplicado en el sitio correcto en el momento correcto. El paradigma existente, dice: «Debemos controlarlo todo», pero debemos ir más allá.

Ahora están surgiendo las cosas que al principio nos impedían percibir la realidad. Éstas son las partes de nuestro cuerpo emocional por las cuales la información no podía fluir, de manera que entramos en el dolor, y transmitistimos el dolor emocional de nuestro cuerpo físico. El trabajo del cuerpo es, sencillamente, atraer energía del cosmos hacia nosotros mismo, infundiéndola en nuestros otros cuerpos (mental, físico, emocional y espiritual) y haciendo que la red de energía encaje. Si la red de energía encaja y permitimos que la energía entre en nuestro cuerpo, ésta pasa por nuestros chakras y nutre a nuestro cuerpo con su información. Si sentimos miedo o nos encerramos, inmersos en la negación, nos atascamos. Entonces, aunque la luz fluya por nuestro cuerpo, no encaja con la red. De manera que nos encuentramos sumergidos en el caos, y todo el mundo huye de nosotros porque emanamos el caos. El caos está bien, no tiene nada de malo, siempre y cuando no nos quedemos ahí eternamente.

Cuando negamos las emociones, estamos impidiendo que los principales cambios de la Tierra tengan lugar en nuestra psique. Cuando percibimos que existe un desastre por aquí, otro por allá, un huracán por aquí, otro por allá, una pequeña erupción volcánica por aquí y otra por allá, damos a nuestras emociones libertad de expresión, y así evitamos que se extiendan por nuestro entorno personal. El sentimiento nos conecta con la humanidad. El sentimiento nos conecta con nuestras emociones. Las emociones nos conectan con nuestro cuerpo espiritual en esta esfera de la existencia.

Muchas realidades existen sin las emociones, pero en esta realidad son nuestro mayor regalo. Si negamos nuestro yo emocional en esta vida, entonces deberíamos ser conscientes de que lo dejamos colgado. Si no vamos a formar parte de nuestro yo emocional, entonces nunca formaremos parte del juego del que hablamos. Nos limitaremos a ser parte de las masas que miran la televisión y se sienten víctimas una y otra vez. Si sientes dolor en tu cuerpo emocional, pregúntate por qué crees que el dolor está ahí, a qué propósito obedece, y por qué eliges crear dolor a través de tus emociones. ¿Por qué no eliges crear gozo?. Todo es una elección.

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Una respuesta to “Las emociones”

  1. Juan Díaz said

    ES EN VERDAD MUY HERMOSO PERO SOLO EN PARTE ES VERDAD.

    Pasa que para sentir o experimentar emociones tenemos que
    tener viva conciencia de nuestros órganos, cosa que la tecnología moderna adormece.
    No es que todos tengamos que ser uno y el mismo, mucho me parece que esta idea es un resabio gnóstico muy discutible.
    Las conclusiones SI son muy ciertas, podemos optar por el bienestar propio y el de los demás en la medida que bien podamos:
    no es bueno forzar los efectos porque se produce lo contrario, desde las enseñanzas de la gestalt hasta…la intención paradójica… etc.-

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