Grupo NeXus

Un día despertaremos y nos levantaremos…

La deformación de cráneos

Posted by gruponexus en junio 1, 2006

Starchild

De numerosas culturas del globo nos llega el legado de la deformación de cráneos, todavía con muchas incógnitas; pero se sabe que es un signo que se venía practicando desde los orígenes de las culturas mesoamericanas, por ejemplo, como lo demuestran numerosas piezas descubiertas en varios yacimientos arqueológicos (Perú, Colombia, México,…). Se sospecha que al menos comunicaba una cierta posición social del individuo/a dentro de las altamente jerarquizadas culturas precolombinas. Una señal estética o incluso en algunas zonas simplemente se trataba de un distintivo, algo así como un símbolo de integridad de determinado grupo frente al resto, como los guerreros. La deformación se llevaba a cabo en los primeros años de vida, con lo que se deduce que ya se nacía con ese distintivo, pero ¿con qué criterio?.

Se les aplicaba presión por medio de tablas, cintas de cuero, ataduras de tela y otros artefactos que, debido a la compresión constante, lograban que los cráneos se deformaran y crecieran con formas no usuales.¿Por qué este distintivo tan singular?.

Chenook

Flathead

Flathead

Columbia River

Columbia River

Minatogawa

Minatogawa

Deformaciones intencionales de cráneos producidas por culturas Neolíticas y de la Edad de Bronce, consideradas “extremas” por los antropólogos, aunque ni se acercan a la deformidad de los cráneos de Sudamérica.

Hay evidencias de varios tipos de deformaciones (en alguna culturas como en Oruro) según el estrato social. Una deformación tabular erecta señalaba a los “castas superiores”, mientras que una deformación anular oblicua o erecta correspondía a lo más vulgar. Sin embargo estas propuestas no han podido ser aseguradas en ningún estudio. Hacen falta más referencias históricas para colocar en el contexto adecuado estas señales. Los datos de los que se disponen son mínimos, no podemos determinar el origen exacto de estas piezas ni tampoco su antigüedad precisa.

Lo particular del asunto es que no existe tampoco un parámetro regular que nos comunique con seguridad el origen de esta práctica. Los hay de numerosas formas y no tienen en su mayoría rasgos en común. Algunos son deformados artificialmente, como se ha visto antes, pero hay otros que no sólo son deformes sino que también son más grandes. Incluso de estos hay que no pueden ser de humanos. El método de deformación permite manipular la forma del hueso pero no su volumen ¿Se trataría por tanto de un rasgo que se ha estado imitando desde tiempo remoto?.

Pasemos a analizar algunos casos:

Lo primero que llama la atención es su tamaño y forma. En base a esto último, las especies fueron clasificados en cuatro grupos, a los que se ha bautizado como “Coneheads” (“Cabeza cónica”, como los extraterrestres de la TV), tipo “J” y tipo “M”. Hay uno más, posiblemente el más antiguo, que ha sido bautizado “premoderno”.

Tipo

Tipo “Conehead”

Tipo

Tipo “J”

Tipo

Tipo “M”

premoderno

Tipo “Premoderno”

El primer cráneo que vamos analizar proviene de Paracas, una región de Perú, y está identificado con el número 177 y la leyenda “Deformación Paracas”. Se lo ha bautizado “premoderno”, más que nada porque presenta rasgos de hombres anteriores a la especie humana actual, el Homo sapiens. Presenta las siguientes rarezas: la parte frontal de la cabeza se asemeja a un individuo de familia pre-Neanderthal, pero la mandíbula inferior, aunque es más robusta que la de un humano actual, presenta forma y características similares a las que se ven en los actuales. La forma del cráneo no tiene ningún punto de comparación con los de los Homo erectus, Neanderthal o humanos modernos. Aparecen algunas características Neanderthal menores, como la protuberancia occipital en la parte inferior trasera del cráneo y la forma achatada de la parte inferior; otras características apuntan más a los Homo erectus. El ángulo de la base del cráneo (y por ende el ángulo del plano de la mandíbula superior) es inusual. No se puede excluir la posibilidad de que por coincidencia se trate de un caso de un individuo deforme, pero es altamente improbable que el ángulo de esta parte frontal cause que se requiera una modificación de la mandíbula inferior durante el crecimiento para aproximarse a los tipos humanos con el borde de la barbilla saliente. La respuesta a estos interrogantes sería, al parecer, que estos craneos son representantes de humanos premodernos o humanoides.

Premoderno

Como se nota al compararlo con un cráneo moderno, la capacidad craneana está dentro del rango de un humano moderno. Esto no es sorprendente, ya que los Neanderthals y los primeros humanos modernos (Cro-Magnon) tenían capacidades craneanas mayores (alrededor de 1600 a 1750 cc) que las del humano moderno (1450 cc). La reducción de la capacidad craneana (los especímenes de humanos modernos posteriores a los 10500 años antes de Cristo tienen cráneos más pequeños) es un enigma de por sí, aunque cae fuera del tema de este informe.

Homo erectus

Homo erectus

Homo sapiens

Imágenes del Museo Interactivo de Ciencias Naturales (Argentina)

Neanderthal

Neanderthal

No es menos extraño que haya aparecido un resto de humano premoderno en Sudamérica, ya que para la antropología ortodoxa tal cráneo simplemente no podría tener existencia, porque según los esquemas aceptados no había humanos en América del Norte más allá de 35000 años antes de Cristo y se considera que llegaron a Sudamérica bastante más tarde. Para estas fechas, los únicos seres humanos que arribaron al continente fueron los de anatomía moderna. Hay algunas fuentes científicas que creen que hubo humanos de todas las especies en ambas Américas y que las fechas son mucho más tempranas, todo esto basado en numerosos hallazgos arqueológicos anómalos, pero los académicos se mantienen en sus posiciones preconcebidas y no aceptan las nuevas ideas.

El cráneo “premoderno” y los tres especímenes que estudiaremos a continuación fueron hallados en la región de Paracas en Perú. Esto no significa que sean contemporáneos ni que estén relacionados. Es posible que que el “premoderno” sea un precursor del tipo “conehead”, pero debido a que no existe ningún análisis de antigüedad sólo es posible especular en este sentido.

Especímen C1 – Conehead 1

El tipo “Conehead” es muy inusual debido a la forma y volumen de su cráneo. Hay fotos de tres especímenes muy parecidos, lo que parecería excluir, teniendo en cuenta que las deformidades que se producen en Nubia presentan una gran cantidad de variaciones individuales, la posibilidad de cualquier deformación azarosa. Cuando se compara entre sí los tres especímenes del tipo “Conehead”, se observa que las variaciones en las características individuales de estos cráneos entran dentro del rango de lo que se considera normal en morfología. No hay duda de que están muy relacionados entre sí, y quienes los han analizado creen que pueden ser representantes de una rama bastante diferente del género Homo, o quizá de una especie enteramente diferente.

La superposición comparativa del espécimen C1 con un cráneo moderno muestra algún nivel de imprecisión a causa del grado de distorsión que se produce al rotar las siluetas para ponerlas en posición. Como surge de la observación de los especímenes C2 y C3, la parte inferior del cráneo no se desvía de lo normal, y las proporciones generales son correctas.

Especímen C2 – Conehead 2

Especimen C3 - Conehead 3

Especímen C3 – Conehead 3

El tamaño enorme de la cúpula craneana se hace evidente en las tres fotografías. Se puede estimar, por interpolación con la figura de un cráneo normal, una capacidad mínima de 2200 cc, aunque podría alcanzar los 2500 cc. Con estos tamaños, la forma del cráneo puede haber sido una solución biológica —un mecanismo de supervivencia de la especie— ante el crecimiento de la masa craneal. La forma cónica de las cabezas facilitaría los partos, disminuyendo el riesgo de la extinción de la especie a causa de la imposibilidad de parir criaturas con semejante tamaño de cabeza. Sin embargo esta configuración no ha sobrevivido, lo que lleva a deducir que algo no funcionó en la adaptación, impidiendo que este tipo de solución biológica tenga representación entre los hombres modernos.

El tipo “J” presenta otros interrogantes. Es equivalente a un cráneo moderno casi en todos los respectos, pero hay varios factores fuera de proporción. El tamaño de las órbitas de los ojos es más o menos un 15 % mayor al de la población moderna, aunque no es una deformidad muy importante. La diferencia más significativa es la enorme cúpula craneana, cuya capacidad estimada está entre los 2600 a 3200 cc. Nuevamente, la antigüedad del espécimen es desconocida.

Tipo “J”

El cráneo bautizado como tipo “M” es una variante que presenta una forma todavía más bizarra que las de los ejemplos anteriores. Está incompleto, pues falta buena parte del área inferior del rostro. Lo que surge de las partes que sí existen es que la zona facial estaría dentro de las proporciones normales de un cráneo humano estándar. La bóveda craneana, en cambio, es la más grande de todos los especímenes estudiados. Los dos lóbulos protuberantes de este cráneo son altamente anómalos y presentan una llamativa perfección en su simetría, que parecería ser muy difícil de lograr durante el crecimiento aplicando presiones mecánicas externas. Más raro resulta aún cuando se calcula que la capacidad craneal de este espécimen puede llegar a ser, fácilmente, mayor a los 3000 cc.

Tipo M

Tipo “M”

Tanto el “J” como el “M” están en el borde de la imposibilidad biológica. La única explicación que se imaginó quien ha analizado estos casos es que en estos ejemplares se haya prolongado más allá de lo normal en la especie humana la neotenia, que es el período que dispone una especie para crecer. Esto habría permitido el anormal crecimiento del cráneo. Si esto es así, significaría que la duración de la vida de estos especímenes habría sido sustancialmente mayor que el promedio de un tipo humano moderno.

Por último hay que decir que cualquier conjetura de que estos especímenes son, en realidad, deformaciones o casos patológicos, debería ser fuertemente sustentada. De tiempo en tiempo aparecen formas y tipos anómalos de crecimiento en la población humana moderna; sin embargo, las deformaciones están dentro de un rango dado por cada especie. El cráneo humano más grande que se ha documentado en la literatura médica tenía una capacidad craneal de 1980 cc, aunque con una forma normal. Es necesario tener en cuenta que cualquier crecimiento patológico anormal del cráneo de un individuo trae aparejadas consecuencias tempranas en el desarrollo del individuo afectado, prácticamente sin excepción. La naturaleza es muy cruel a este respecto y jamás perdona. Sin embargo, todos los especímenes estudiados eran individuos maduros.

La capacidad de la bóveda craneana (y en consecuencia la masa cerebral) y la inteligencia no están en relación directa. El individuo que figura en los registros como el que tenía el cráneo más grande (mencionado antes) era un retrasado mental, mientras que Anatole France, cuyo cráneo sólo medía 1100 cc, fue un brillante escritor.

Si no se indica lo contrario, los cráneos humanos que aparecen en este informe fueron fotografiados por Robert Connoly en un viaje que realizó alrededor del mundo con la intención de recolectar material sobre civilizaciones antiguas. El hallazgo de estos cráneos inusuales fue algo inesperado, que él no había planeado. Connolly publicó sus fotos en un CD-ROM, titulado “The Search For Ancient Wisdom”, editado en Cambrix, 1995. En todas las menciones figura un número, pero no se aclara si es un teléfono de los EE.UU (eso parece) para hacer un pedido u otro tipo de identificación: 1-800-992-8781 ó 1-80 10-992-8781 Este informe en castellano fue adaptado y ampliado por Eduardo J. Carletti (c) 2002 de un trabajo de Lumir G. Janku, (c) 1996, que aparece en inglés en varios sitios.

Otros cráneos extraños y/o deformados:

Conehead
Conehead 1


Conehead 2

Conehead 3
Conehead 3

Conehead
Conehead 4

Premoderno
Premoderno

Esta foto fue tomada en 1975 por Karen Scheidt. Los cráneos que se muestran han recibido el nombre de “Dioses de Cholula”.

Fuente: axxon.com.ar

Anuncios

Una respuesta to “La deformación de cráneos”

  1. aldo said

    OK, mi pregunta es se puede arreglar o tienes que vivir con ello, tengo una deformida no muy imprecionante pero esta plana de la parte trasera, con cierta inchason en los dos emisferios, no muy notorios a simple vista, solo la parte posterior.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: