A principios de octubre se publica la noticia de que científicos daneses, encabezados por el Profesor Eugene Polzik, han logrado teletransportar a medio metro una determinada información (el estado cuántico de fotones) a un objeto atómico macroscópico (muy pequeño pero visible para el ojo humano sin microscopio), y creen que la distancia puede ser todavía mayor. Esta es la primera vez que se ha podido realizar una operación de estas características con un objeto que contiene millones de partículas, ya que hasta ahora esa experiencia sólo se había logrado de unos pocos fotones a otros, o de un solo átomo a otro y a una fracción de milímetro de distancia.
“Nuestro experimento es el primero que se teleporta la propiedad de un objeto a otro totalmente distinto (luz a materia) y en el que hay una cantidad grande de átomos y fotones”, afirma Juan Ignacio Cirac Sasturain, responsable del equipo alemán y premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2006.
Producción franco-checoslovaca dirigida por el director francés de cine de animación René Laloux y producida en los estudios Jiri Trnka de Praga. Tiene como argumento la lucha entre clases y una eventual guerra entre dos razas procedentes de diferentes mundos o planetas. Está inspirada en una obra del novelista checo de ciencia ficción Stefan Wul titulada “Oms en Serie”.
La animación nos traslada a un lejano planeta en donde habita una raza de seres llamados Traags que se encuentran invadidos por otra raza de seres inteligentes llamados Oms provenientes del planera Terra (de interés es el contexto histórico de la obra en una clara alusión a la ocupación soviética de Checoslovaquia).
La técnica de la animación, recortes de papel móviles a través de fondos, contribuye a la sensación total de otra realidad. “Planeta fantástico“, como se llamó en su lanzamiento en Estados Unidos, ganó el Prix Special en el festival de cine de Cannes en 1973.
La visión europea de los pueblos de Mesoamérica está adulterada por la propaganda española acerca de sus sacrificios humanos que constituyen, sin embargo, una rémora común a casi todas las culturas del planeta. Es cómodo para los herederos de los conquistadores (a uno y al otro lado del atlántico) que ese estererotipo sangriento se mantenga, pese a sus exageraciones y falsedades.
Ensimismados una buena parte de los nativos de Mesoamérica, cerrados y casi impermeabilizados a la cultura invasora durante quinientos años, son muchos los que han creído que el aliento creador de estos pueblos estaba tan muerto como los misteriosos restos arqueológicos que nos legaron sus antepasados.
¡Chichén-Itzá, ay Chichén-Itzá!
Gritaba la tórtola Mucuy,
Roja las alas y rota la algazara.
-”Chichén-Itzá, ¡llegó tu fardo de trece grados!
Y en las orillas de los pozos las serpientes,
Huyendo de la carga del katún, silbaban:
-”¡Le llegó su día al agua!”
Subido en un montón de calaveras,
El señor de la flauta negra empezó a tocar,
Llamando a los alacranes.
Era el filo del mediodía, y las ranas croaban:
¡Chichén-Itzá, ay Chichén-Itzá!
Tres lunas y dos Flores de Mayo fueron su existencia.
Oculto estaba su misterio, oculto queda.
Sólo lo saben las almas de los muertos.
Perdido.
Se perdío el signo jeroglífico y toda su enseñanza.
Llora Chac.
Llora el Tecolote-Venado y el gran Devorador de la carne,
La gran serpiente,
La de la cola encascabelada,
Fue destruída.
Su piel y la punta de sus huesos cayeron sobre las piedras,
Pero escapó su corazón, que se guardó en la tierra.
Y sobre él nació la Madre Ceiba.
Que se asentó derecha y alzó su copa,
Pidiendo perdón y hojas eternas al corazón del cielo.
Pero su tronco fue sellado,
Y en sus ramas las codornices murmuraban:
-”Por aquí paso el pueblo de los Itzáes,
Por aquí bailaron una vez los brujos del agua”
-”¡Más vírgenes!” “¡más niños, más varones!” gritaban los sacerdotes,
Mirando oscurecer las aguas del gran cenote ceremonial.
-”¡Más oro, más vasijas, más todo!
¡Todo lo nuestro es poco para salvar a Chichén-Itzá!”
Tutul-Xiú los miraba.
-Pobres sacerdotes míos, pensaba,
¡Pobres brujos del agua!
Pero he aquí el día que la pulcritud de los katunes se nos quiebra.
Di adiós a tu enseñanza hermano,
Que nadie más podrá entender;
Y di adios a tus dioses, hombre maya,
Que serán desde hoy tan solo piedras.
“El Libro de los Libros del Chilam Balam de Tuzik”, fragmento.
Cinco años se cumplieron ayer del fatídico 11-S y llama la atención, cada vez más, la gran cantidad de personas que dudan de la supuesta autoría “oficial” del atentado. Personalmente también tengo mis dudas, pero no trato en ningún momento de convencer a nadie al respecto. Recuerdo la sensación que tuve cuando me enteré de lo sucedido y pensaba que no era de extrañar que la idea misma del atentado hubiese venido del mismo corazón de Estados Unidos. Quizá porque todo es posible… Pero eso no fue más que una sensación personal. El asunto es inquietante, a pesar de todo lo dicho y expuesto ¿qué es lo que genera esta duda en un gran número de personas de todo el mundo? ¿simple conspiranoia? ¿se está convirtiendo el sistema en enemiga de sí misma?… No hay duda que nuestra civilización occidental es mucho más vulnerable y fácil de manipular desde esa fecha.
He encontrado, sin quererlo y por el ciberespacio, una curiosa conferencia de David Ray Griffin, ex profesor norteamericano de teología y autor de varios libros, entre los cuales está “The 9/11 commission report:omissions and distorsions 2004″, que defiende la autoría conspiratoria de los atentados por parte de la administración Bush y critica duramente la falsedad y las distorsiones de la comisión de investigación oficial de los atentados. Insisto en que no es mi intención la de cambiar su punto de vista, pero veo que el documento es bien interesante. La conferencia tiene como tema las evidencias ocultas, las distorsiones de la comisión de investigación… Dura aproximadamente 20 minutos y está en versión original con subtítulos en español. Si es cierto lo que este señor expone, el asunto es mucho más serio de lo que aparentemente nos hacen ver. Si está usted realmente interesado en el tema no se lo pierda:
Y lo dice nada más y nada menos que el periodista investigador español, del mundo de los misterios, Iker Jiménez. Desde la revista digital y divulgativa amiga Angulo13, Juanca Romero nos presenta un encuentro con esta referencia histórica, presente, del mundo del periodismo de investigación. Es un fenómeno que ha evolucionado a medida que el emisor se ha ido encontrando más directamente con sus oyentes, ahora y muchos más televidentes. Es una complicidad mútua a gran escala que ha creado, ofrecido y abierto quizás a la opinión pública en general, una opción más para con la visión del mundo que compartimos. Nadie puede discutir eso ya. Es una puerta abierta hacia mundos y realidades desconocidas, así como suena, entre otras cosas… Es tener acceso a otras maneras de ver el mundo a través de la duda y de la incógnita, de la especulación y del misterio. Pero un fenómeno así carece de precedentes y esto supone un cambio de mentalidad dentro de nuestra historia reciente, una evolución hacia el intercambio de ciertas inquietudes consideradas como tabúes. Se convierte en nexo entre algunos de nosotros mismos a través de Iker Jiménez. Sin duda eso merece ser agradecido y personalmente. Y en el fondo seguro él esté haciendo lo que más le gusta, compartir sus inquietudes.
A destacar también de la entrevista la pregunta que le hace Juanca Romero sobre el fraude “las niñas del camposanto” e Iker deja una pregunta en el aire: “¿Por que nos habían intentado engañar y con qué objetivo? Lo que nunca he logrado saber es el sentido de eso”. Recuerdo también haberle criticado, yo personalmente, en más de una ocasión por este caso. Pero eso es otro asunto.
No se pierdan tampoco la respuesta hacia:“¿El mayor fraude de la historia?” y se refiere a ciertos dogmas… los prejuicios de los que no salimos a veces.
Es una referencia importante y moderna, desde mi punto de vista; moderna porque te ofrece progresar de alguna manera, te hace que te cuestiones la “irrealidad”.